miércoles, 2 de junio de 2010

Me quedo con esto.

Con las miradas sin motivo. Con un adios común. Con una sonrisa expontánea.
LLevo varios días soñando contigo.

lunes, 31 de mayo de 2010

5 lunares.

Y conseguiste que aún me interesara más por ti. Con conversaciones normales, miradas marcadas en un punto, miradas distintas, miradas... Conseguiste que mi ración de realidad fueras tú.
Y conté los lunares de tu cuello, y los miré, de lejos, y sentí unas ganas locas de tocarlos con mis dedos. Luchar por escuchar lo que dice, y disimular, porque no puedo oirle si no es leyendo sus labios. Despiertan mis ganas de abrazarle. Se matan las ganas de rendirme. Pero no puedo dejar de pensar que es efímero, que terminará, y que puede que mi ilusión supere mi realidad.
Me ilusiono con cosas normales, pero que vengan de él. Y ahora pienso, que él es mi droga más adictiva, y ahora creo que todo es por él.

martes, 18 de mayo de 2010

Detalles.

Entre aburrimiento y desgana me movía, pero cogí fuerzas y me lancé a lo que esperaba que fuera una noche de sábado más. Conversaciones solitarias que te hacen sentir mejor. Cerveza. Cambio de ubicación y la cosa mejora mucho. Risas, historias tontas, miradas a escondidas y más cerveza. Algún pitillo. Conversaciones de dos, toma de contacto. Gorras. Y de pronto compartimos algo, por primera vez. Muy buenos ratos. Muchas risas. Muy bien. Una confusión por el fuego y, como recompensa, como gran recompensa, un detalle de esos pequeños que cambian la vida. Una flor inesperada con una mirada que te hace pensar: "¿En serio?".

jueves, 6 de mayo de 2010

Olvido.

Recuerdos del sofá que aguantó nuestras miradas, que soportó tanta indiferencia, que tuvo que ver como miles de palabras desgastadas pero llenas de rencor se cruzaban entre nuestras bocas. Recuerdos del césped, que murió aplastado por revolcones, una guerra que ni tú ni yo ganamos. Recuerdos del coche que recorrió mil veces el camino de mi casa y distancias incontables para ir a ninguna parte. Recuerdos de las noches en las que la cama se me hacia pequeña de las vueltas que provocaba para no pensar más. Recuerdos de las horas muertas en cualquier lugar y en ningún tiempo. Recuerdos que ahora olvido porque así más fácil es.

martes, 6 de abril de 2010

Dulce soledad.

Y me choco una vez más con la realidad. Pensaba que la soledad era mínima, o que no existía, incluso que era buena. Pero ella es más rápida y de pronto me encuentro con ella. Y siento que, aunque no le quiera dar importancia, estoy sola. Sola en esto, sola en todo, sola contra el mundo. Sola ante mi ración de realidad.

lunes, 22 de marzo de 2010

Palabras en futuro.

Cada bajón llevaba tu nombre. Me obligaba a creerme que otros eran mis problemas, le daba mil vueltas a todo pero lo que en mi pasaba llevaba tu sello escondido en el reverso. No me culpes por no querer verlo, yo no te conocía, no sabía nada de ti. Siempre he dudado de tu existencia. Aún me pregunto: ¿Existes?
Quise tocar tu pelo mientras atendía a conversaciones de otras personas. Tu cabeza apoyada en mi, tus ojos clavados en la televisión, pero tu y yo totalmente conectados.
Pensaba en fumarme contigo el cigarro de después. Quería comer cosas juntos en silencio y, sobretodo, notar como tu espalda me incita a querer estar pegada a ti. También hacer todas las cosas que son normales y que juntos haríamos que fueran más normales aún. Y reirnos con solo mirarnos y saber que queremos fumar de nuevo. Tener la complicidad de saber que nos costó encontrarnos pero que quién sabe...
Siempre soñé con tener toda una primavera juntos y tener mil primeras veces de todo.
¿Cuándo?

martes, 16 de marzo de 2010

Especias.

Que cada gesto mío te parezca mágico. Que una sonrisa mía sea tu meta cada día. Que al mirarme sólo se te ocurran cosas bonitas que decirme. Que no te importe dónde, cómo y cuándo mientras sea conmigo. Que veas especial cualquiera de mis tonterías. Que al verme digas: “es preciosa”. Que sientas todo esto aunque no sea cierto. Que me mires a escondidas. Que me veas brillar entre muchas estrellas. Que te encanten mis manos. Que confíes en mí. Que al dormirte repitas mi nombre mil veces para poder soñar conmigo. Que mis defectos se conviertan en motivos para quererme cada día más. Que no necesites que escriba todo esto para saber que ya lo sentías.
Que sepas que soy yo.

punto.punto.punto.

Entre todos los secretos que he tenido me guardo uno para mí. Para cuando estoy sola, escuchando Le valse d'Amelie. Es lo único mío de verdad, lo único que me hace comprender por qué los demás nunca llegan a entenderme. También me aferro a él para seguir cuando no tengo ganas de ir hacia ningún lado. Cuando sonrío de verdad, sabiendo que toda yo sonríe, cuando sí siento felicidad. Esa felicidad que yo decía que era plena y no lo es. Cuando engañaba creyéndome mis mentiras. Cuándo creía llevar razón. Y cuando me pongo tan triste que quiero llorar y ya no puedo. Siento que estoy equivocada y me topo de frente con mi ración de realidad.

martes, 5 de enero de 2010

Escalones.

Las cuatro de la mañana. Domingo. Tú y yo sentados en un escalón, bajo un pequeño tejado, con la excusa de esperar a que deje de llover pero sabiendo que las verdaderas intenciones están muy lejos de ver escampar la lluvia.as cuatro de la mañana. Domingo. Tú y yo sentados en un escalón, bajo un pequeño tejado, con la excusa de esperar a que deje de llover pero sabiendo que las verdaderas intenciones están muy lejos de ver escampar la lluvia.

sábado, 2 de enero de 2010

Lo tengo claro.

Cada vez tengo más claro que no se quién eres. Que estás muy lejos. Que eres inalcanzable. A veces provoco el querer encontrarte en alguien conocido. Pero los engaños se quedan cortos. Mi "parte de realidad" sabe que no te conozco, que hablo de ti sin saber si existes aún.
Creo despertar y pensar, era él. Necesito alguna palabra que me haga comprender. Que intentes mostrarme que debo dejar de hablar de ti, y contigo, sin saber si eres real. Sin saber tu paradero.