Y mis ojos recorren cada detalle de él, lentamente, con disimulo, muy atenta, disfrutándolo. Pero he de conformarme con mirarle. Con que sus dedos rocen los míos al pasarle algún objeto, o cuando sus ojos se clavan en los míos y hace que me derrita por dentro.
Ahora pienso que él es consciente de todo. Sabe que solo estoy pendiente de él, que mi risa es más autentica cuando me rio con él, que el tiempo a su lado lo es todo para mí. Lo sabe y me provoca. Y puede que esto no sea así, que sea todo una invención mía pero entonces es aún más irresistible.
Yo sigo viviendo con la idea de que algún día venga a tirarme piedrecitas a mi ventana...
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Boba.
martes, 24 de agosto de 2010
Him.
Compartiendo muchos momentos pero esperando solamente uno. Detalles de los que me dejan cara de boba. Conformarme con tenerte en mi cabeza, pero preferirte sobre mi almohada. Y no quiero pensar que no ocurra. Y que no haya ocurrido. Y que no esté ocurriendo. Y que yo siga soñando cada día contigo.
jueves, 12 de agosto de 2010
jueves, 15 de julio de 2010
y...
Anímate. A veces hay que arriesgarse. Dejar todo atrás y que no importe nada el resto salvo lo que tú quieres, sientes y te apetece. Porque pensar mucho solo lleva a perder las ocasiones de hacer que suceda lo que crees imposible. Da un paso hacia delante y toma la iniciativa. Si vives de lo seguro, sin arriesgar, con la duda de qué ocurrirá, pensando en las consecuencias, te quedas tranquilo pero sin las ganas. Si tienes la duda del no, también es posible el sí.
y… por qué no?
y… por qué no?
miércoles, 2 de junio de 2010
Me quedo con esto.
Con las miradas sin motivo. Con un adios común. Con una sonrisa expontánea.
LLevo varios días soñando contigo.
LLevo varios días soñando contigo.
lunes, 31 de mayo de 2010
5 lunares.
Y conseguiste que aún me interesara más por ti. Con conversaciones normales, miradas marcadas en un punto, miradas distintas, miradas... Conseguiste que mi ración de realidad fueras tú.
Y conté los lunares de tu cuello, y los miré, de lejos, y sentí unas ganas locas de tocarlos con mis dedos. Luchar por escuchar lo que dice, y disimular, porque no puedo oirle si no es leyendo sus labios. Despiertan mis ganas de abrazarle. Se matan las ganas de rendirme. Pero no puedo dejar de pensar que es efímero, que terminará, y que puede que mi ilusión supere mi realidad.
Me ilusiono con cosas normales, pero que vengan de él. Y ahora pienso, que él es mi droga más adictiva, y ahora creo que todo es por él.
Y conté los lunares de tu cuello, y los miré, de lejos, y sentí unas ganas locas de tocarlos con mis dedos. Luchar por escuchar lo que dice, y disimular, porque no puedo oirle si no es leyendo sus labios. Despiertan mis ganas de abrazarle. Se matan las ganas de rendirme. Pero no puedo dejar de pensar que es efímero, que terminará, y que puede que mi ilusión supere mi realidad.
Me ilusiono con cosas normales, pero que vengan de él. Y ahora pienso, que él es mi droga más adictiva, y ahora creo que todo es por él.
martes, 18 de mayo de 2010
Detalles.
Entre aburrimiento y desgana me movía, pero cogí fuerzas y me lancé a lo que esperaba que fuera una noche de sábado más. Conversaciones solitarias que te hacen sentir mejor. Cerveza. Cambio de ubicación y la cosa mejora mucho. Risas, historias tontas, miradas a escondidas y más cerveza. Algún pitillo. Conversaciones de dos, toma de contacto. Gorras. Y de pronto compartimos algo, por primera vez. Muy buenos ratos. Muchas risas. Muy bien. Una confusión por el fuego y, como recompensa, como gran recompensa, un detalle de esos pequeños que cambian la vida. Una flor inesperada con una mirada que te hace pensar: "¿En serio?".
jueves, 6 de mayo de 2010
Olvido.
Recuerdos del sofá que aguantó nuestras miradas, que soportó tanta indiferencia, que tuvo que ver como miles de palabras desgastadas pero llenas de rencor se cruzaban entre nuestras bocas. Recuerdos del césped, que murió aplastado por revolcones, una guerra que ni tú ni yo ganamos. Recuerdos del coche que recorrió mil veces el camino de mi casa y distancias incontables para ir a ninguna parte. Recuerdos de las noches en las que la cama se me hacia pequeña de las vueltas que provocaba para no pensar más. Recuerdos de las horas muertas en cualquier lugar y en ningún tiempo. Recuerdos que ahora olvido porque así más fácil es.
martes, 6 de abril de 2010
Dulce soledad.
Y me choco una vez más con la realidad. Pensaba que la soledad era mínima, o que no existía, incluso que era buena. Pero ella es más rápida y de pronto me encuentro con ella. Y siento que, aunque no le quiera dar importancia, estoy sola. Sola en esto, sola en todo, sola contra el mundo. Sola ante mi ración de realidad.
lunes, 22 de marzo de 2010
Palabras en futuro.
Cada bajón llevaba tu nombre. Me obligaba a creerme que otros eran mis problemas, le daba mil vueltas a todo pero lo que en mi pasaba llevaba tu sello escondido en el reverso. No me culpes por no querer verlo, yo no te conocía, no sabía nada de ti. Siempre he dudado de tu existencia. Aún me pregunto: ¿Existes?
Quise tocar tu pelo mientras atendía a conversaciones de otras personas. Tu cabeza apoyada en mi, tus ojos clavados en la televisión, pero tu y yo totalmente conectados.
Pensaba en fumarme contigo el cigarro de después. Quería comer cosas juntos en silencio y, sobretodo, notar como tu espalda me incita a querer estar pegada a ti. También hacer todas las cosas que son normales y que juntos haríamos que fueran más normales aún. Y reirnos con solo mirarnos y saber que queremos fumar de nuevo. Tener la complicidad de saber que nos costó encontrarnos pero que quién sabe...
Siempre soñé con tener toda una primavera juntos y tener mil primeras veces de todo.
¿Cuándo?
Quise tocar tu pelo mientras atendía a conversaciones de otras personas. Tu cabeza apoyada en mi, tus ojos clavados en la televisión, pero tu y yo totalmente conectados.
Pensaba en fumarme contigo el cigarro de después. Quería comer cosas juntos en silencio y, sobretodo, notar como tu espalda me incita a querer estar pegada a ti. También hacer todas las cosas que son normales y que juntos haríamos que fueran más normales aún. Y reirnos con solo mirarnos y saber que queremos fumar de nuevo. Tener la complicidad de saber que nos costó encontrarnos pero que quién sabe...
Siempre soñé con tener toda una primavera juntos y tener mil primeras veces de todo.
¿Cuándo?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
