martes, 5 de enero de 2010
Escalones.
sábado, 2 de enero de 2010
Lo tengo claro.
Creo despertar y pensar, era él. Necesito alguna palabra que me haga comprender. Que intentes mostrarme que debo dejar de hablar de ti, y contigo, sin saber si eres real. Sin saber tu paradero.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Saliendo.
No sé si nadie llegará algún día a entenderme, si llegaré a entenderme yo.
martes, 1 de diciembre de 2009
Meteorología.
viernes, 27 de noviembre de 2009
sentirlo.
lunes, 2 de noviembre de 2009
o él invierno en tus brazos.
Yo quiero ser el verano. Los días largos y las pocas tardes de lluvia. Quiero poder ser, cuando el sol sale temprano por las mañanas y se esconde muy tarde cuando anochece. Quiero ser las noches cortas pero intensas. Esa rebeca a la una de la madrugada. La arena entre los pies. Las terrazas llenas de gente. Ser ese despertar calido y esos besos a cuarenta grados a la sombra. Quiero ser un momento tumbados en el césped. Una noche de borrachera. Unas vacaciones no programadas. Yo quiero ser un día de agosto, o una tarde de julio. Quiero ser ese día de octubre que hace tanto calor. Poder decirte que hagamos lo que quieras puesto que no hay nada que tengamos que hacer.
Yo soy el verano.
viernes, 23 de octubre de 2009
sospechosos.
martes, 6 de octubre de 2009
Trocitos minúsculos de mi.

Hace tiempo que no comparto mi vida con nadie, al menos no de una manera regular. Lo hago de manera esporádica, sin ninguna importancia. Con nadie especial. Lo hago porque quiero seguir como estoy. Yo y mi vida. A solas. Y también quizás por miedo a que se acabe. Porque se que si comparto cosas de manera frecuente acabo enganchándome… y quiero mas. Y quizás esa persona no. Ya sabes conflicto de intereses. Por eso me limito a aceptar lo que me ofrecen y ofrecer entonces una ración de similares proporciones. Nunca más de lo que me dan. No quiero desaprovechar mis ganas con gente que no las merece o a quien simplemente no le interesan. Pero mi cabeza puede conmigo y a veces no piensa, sino que actúa. De repente algo se apodera de mí y comienzo a regalar trocitos de mi vida, instantes únicos, sin nada a cambio. Es cuando me doy cuenta de que soy como soy, vivo, sin un guión y aunque me fuerce y me proponga seguir un plan establecido, suelo tomar ese plan y hacer con él trocitos pequeños pequeños pequeños, tanto… que se evaporan… tanto, que los olvido.
Me dejo llevar. Siento.
jueves, 10 de septiembre de 2009
Finito
A veces son solo frases. A veces solo palabras. A veces susurros. A veces silencio. Lo que te llena nunca es lo mismo. Quizás pasas horas callada y hace un hueco mayor en ti que cualquier enrevesado discurso. Quizás sin proponérselo alguien te alegra el día. Quizás lloras sin porqué. Normalmente piensas que tus días son todos iguales. Un calco del día anterior y también del próximo. Y siempre sueñas con que un día las cosas cambien. Y un día te sorprendes, el día más normal, el más igual al resto de días te sorprendes. Gritas. Corres. Vuelas. Puede que ni lo notes. Que tras el tiempo digas: pasó y no me di cuenta. No lo aproveche. Pero piensas: sucedió, es lo que cuenta. Ahora bien. Exprimir las cosas, los momentos, puede ser “guay” pero sabes lo que ocurre, que al exprimir algo se agota. Y lo finito, tiene eso, que termina.
martes, 25 de agosto de 2009
Creo.
No logro comprender muchas de las cosas que pasan. Como hay cosas que el silencio explica mejor que las palabras. Como quizás una mirada diga más sobre mí que todos mis años de vida. Y es cierto que no todo es bueno. Yo soy de las que creo que si nada va mal no se podrá valorar lo que va bien. Intentar captar lo que las personas no muestran, por que lo que muestran es obvio y accesible a todo el mundo. Saber que todo el mundo tiene algo que le diferencia que le hace totalmente distinto a otro aunque sea un simple lunar, o ese hoyuelo que nace al sonreír.
